¿Cómo crear una App que enamore a tus clientes?

¿Te has puesto a pensar en todo lo que hacemos con una app? A lo largo de nuestro día respaldamos cerca del 90% de nuestras actividades en la tecnología, y gran parte de estas actividades se realizan con una app; transacciones bancarias, entretenimiento, compra de bienes y servicios, comunicación y mucho más. Las apps móviles se han posicionado como una de las herramientas más eficaces para todo tipo de empresas, ya que facilitan y mejoran la vida de sus clientes.

Desde hace algunos años el móvil ya se era considerado como el principal punto de contacto entre las marcas y los usuarios, y ahora la pandemia aceleró su adopción con dos a tres años de adelanto e impactó, especialmente, en el tiempo destinado al uso de apps. Durante el confinamiento, +50% de los internautas descargaron alguna aplicación de compras y/o bancaria, y el usuario promedio pasó unas 4.3 horas al día en una app.

Con este crecimiento llegan nuevas oportunidades pero también nuevos desafíos a la hora de diseñar una app propia, como lograr cautivar y enganchar a los clientes y conseguir aportar una utilidad real con su uso. Aquí hay 3 preguntas clave que hay que plantearse al momento de crear una App que enamore a los clientes.

  • ¿Cómo conseguir que los usuarios descarguen la App?

Para conseguirlo, es fundamental que el usuario perciba el valor de obtenerla. Este valor puede ser una experiencia de compra ágil, procesos sin las fricciones que podrían encontrase en las transacciones físicas, beneficios exclusivos, etc. Para escalar este mensaje se pueden usar campañas de machine learning que determinen usuarios de alto y bajo valor para la app, considerando datos como edad, frecuencia de compra, tamaño promedio de compra e ingreso. Si cuentas con datos de origen puedes comenzar por ahí y poco a poco ir agrandando tu mercado potencial, o bien, considerar la opción de asociarse con un partner que te ofrezca el banco de data necesario para empujar las campañas de promoción.

  • ¿Cómo evitar que los usuarios desinstalen la app?

Considerando que en LATAM el 40% de los usuarios desinstala una app luego de 30 días, es de suma importancia preguntarse esto. Por eso es esencial revisar e invertir en el UX de la app; una experiencia mal diseñada puede frustrar al usuario y echar abajo todo el esfuerzo de captación. También es recomendable usar anuncios de enlace profundo, que no solo son recursos que mejoran el rendimiento de las campañas, sino que hacen las cosas más simples para el usuario, al llevarlos a lugares específicos de la app para que les resulte más fácil encontrar aquello que buscan.

  • ¿Qué datos hay que medir y cómo?

La medición es la clave para mejorar el rendimiento. Es importante comprender que sucede después de la primera instalación, por lo que hay que poner foco en cuantos usuarios descarga la app, que acciones se realizan dentro de ella y cual es la tasa de conversión. Claro que los KPI´s siempre estarán determinados por los objetivos y la estrategia de cada compañía, pero estos 3 son unos de los más socorridos. Para conseguir una medición exitosa, es necesario utilizar una plataforma que permita entender en tiempo real la acciones que realizan los usuarios y detectar las áreas de oportunidad.

Interactuar con los consumidores a través de una app te permitirá recolectar datos y detectar tendencias rápidamente. Además, ofrecer una buena experiencia no solo ayudará a los clientes sino que, además, hará crecer tu negocio.

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¿En que deben invertir las empresas en tiempos de crisis?

La pandemia y el confinamiento se han convertido en un catalizador de muchas tendencias y cambios que se habían estado gestando desde hace algunos años, tal es el caso de la transición hacía una economía desmaterializada basada en activos intangibles.

De acuerdo al reporte “Convertir los intangibles en tangibles: El futuro para el crecimiento y la productividad” elaborado por Mckinsey Global Institute, la inversión en investigación y desarrollo, capital humano, propiedad intelectual y valores de la marca, así como en tecnología y capacidades analíticas, cobrará mucha más fuerza para el crecimiento empresarial en la nueva normalidad post coronavirus.

El estudio revela que durante los últimos 25 años la participación de la inversión total en intangibles ha aumentado en un 29%. Asimismo, el reporte apunta que el 10% de las compañías que más crecen invierten 2,6 veces más en activos intangibles. Es importante mencionar que la investigación considera como bienes intangibles a las competencias económicas como publicidad, marcas, investigación de mercados, capital organizacional y capacitación.

Los sectores que más se interesan en este tipo de inversión son servicios financieros, telecomunicaciones y comercio minorista. Del otro lado del espectro, quienes menos invierten en activos intangibles se encuentran la fabricación y el sector de energía. También están los casos que apuestan por una inversión hibrida, por ejemplo, las compañías de la industria del entretenimiento, que todavía invierten en activos tangibles, como terrenos, tiendas o atracciones para parques temáticos, pero al mismo tiempo desarrollan su capacidad de análisis de datos para impulsar una experiencia de cliente más personalizada.

Las empresas que invierten en las categorías de intangibles están más adelantadas en su transición hacía la digitalización, son altamente innovadoras y tienen muchas probabilidades de atraer a los mejores talentos y retenerlos. Durante la pandemia, las organizaciones que invirtieron significativamente en los cuatro tipos principales de capital intangible (Innovación, capital digital y analítico, capital humano y relacional y capital de marca) pudieron mantener los niveles de crecimiento del 2019.

Sin embargo, la inversión en estos conceptos no es suficiente. Es necesario desarrollar capacidades y procesos que creen una ventaja competitiva. Aquí se incluyen aspectos como la medición del impacto de las estrategias, una arquitectura flexible para el capital digital, una propuesta de valor única para atraer talento humano y la capacidad de ofrecer experiencias personalizadas a sus clientes.

A medida que las empresas piensan en que inviertir, tienen que evaluar continuamente cual es la clave para el éxito en la actualidad y qué áreas se deben priorizar para el crecimiento en el futuro. La economía digitalizada e intangible se extiende y el imperativo es replantear nuestro paradigma de crecimiento.

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¿Cuál será el futuro del trabajo?

La previsión del futuro siempre ha estado llena de dudas, retos e incertidumbre, y además ahora hay que sumarle todos los factores de cambio que trajo la pandemia, cuyos estragos continuaremos viviendo incluso después de terminada la fase de vacunación.

Las circunstancias extraordinarias del año 2020, hicieron que se modificara por completo el esquema laboral en todo el mundo. La priorización del teletrabajo y la ejecución de negocios a distancia, era algo impensable hace algunos meses, sin embargo, hoy en día las organizaciones rediseñan sus estrategias y comienzan a migrar su dinámica de trabajo hacía un escenario meramente virtual. Algunos expertos señalan que sin duda, el futuro del trabajo se basara en un modelo hibrido, un concepto que cambiara la forma de organización, los tiempos y los lugares para laborar. Además, la exigencia de adaptarse a las demandas de las personas, requerirá moverse dentro de un entorno más cambiante, más digital y con procesos que se automatizaran aún más.

Esta transformación laboral también se producirá a nivel sectorial, según un informe de McKinsey “The future of work after Covid-19”, los trabajadores que desempeñan labores menos cualificadas son los que más sufrirán y ganarán valor los conocimientos o habilidades frente a los títulos universitarios. En un futuro no tan lejano,el gran diferenciador entre el trabajo humano y la inteligencia artificial, será precisamente la creatividad como activo capital. Las empresas deben alistarse para combinar la fuerza y las capacidades analíticas de las tecnologías actuales, con el poder de improvisación de los seres humanos.

Así pues, algunas de las habilidades más valoradas serán el análisis de datos, la resiliencia, la inteligencia emocional y el liderazgo. La evolución del trabajo seguirá el camino de la digitalización y la transformación tecnológica, pero siempre de la mano de humanos aptos y capaces de responder a situaciones de cambio y usar sus habilidades creativas para solucionar problemas, cosa que hasta el momento, las maquinas no han logrado igualar. Cuando se cambian las reglas del juego, ganan siempre las personas, que a través de la creatividad pueden innovar, y eso lo que realmente nos hace especiales.

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